sábado, 30 de mayo de 2015

Composición escrita. Angustia existencial: El tiempo

EL TIEMPO

Hay algo que nos hace a todos iguales. Da igual de donde seamos o lo que nos guste, la edad que tengamos o nuestro sexo. Mientras nosotros crecemos, trabajamos y vivimos en un mundo ficticio creado por nosotros mismos, hay alguien que se está riendo de nosotros. Ese alguien se llama tiempo.

Puedes estar toda tu vida trabajando duramente para tener dinero, fama o poder. Puedes ganar a otros, pero, por mucho que lo intentes, el tiempo siempre va a ir delante de ti, escondido entre las sombras, dando pequeños golpes cada día que te acabarán derrumbando. Y lo triste es que no puedes hacer nada para evitarlo.

Podemos pensar que somos los más inteligentes en la Tierra, engañarnos a nosotros mismos y creer que tenemos el poder sobre todo. Hemos creado un mundo propio, una sociedad… Pero por mucho que nos esforcemos en no querer verlo, el tiempo sigue ahí. Está en todos los sitios.

Descubriremos medicamentos que nos curen temporalmente de esas heridas que nos va haciendo el tiempo y alargaremos nuestro camino, aunque siempre seremos conscientes de que terminará. Algún día dejaremos de querer, de amar, de sentir, de ser queridos. Y lloraremos porque no lo entenderemos… Nunca lo vamos a entender porque en eso consiste estar vivo, en avanzar por un camino con los ojos vendados donde el tiempo nos acabará quitando la venda. El único que sabe qué va a pasar cuando abramos los ojos es el tiempo. Si nosotros lo supiéramos, entonces no estaríamos vivos.

La vida es nuestra estancia por el tiempo, nuestra estancia por ese enemigo infinito que nos acompaña y nos destruye y del que todos formamos parte. Por eso, el tiempo sin la vida no tendría sentido. Si no tuviera almas a las que seguir, a las que guiar, desaparecería.  Podemos pensar que todos somos esclavos del tiempo, pero también podemos pensar que todos nosotros somos el tiempo. ¿Es la vida nuestro tiempo o es el tiempo nuestras vidas?

El tiempo, al igual que la vida, es inexplicable.  Por eso solo nos queda aprovecharlo siendo todo lo felices que podamos ser, porque, una vez que termine nuestra vida, y con ella nuestro tiempo, nadie sabe con certeza qué será de nosotros. Nadie ha venido a contárnoslo.

Hecho por Paula Desiré, 4ºB

1 comentario:

  1. Un ensayo magnífico, Paula, con un punto literario que me ha satisfecho enormemente y que me ha hecho releerlo con mucho gusto. Se nota que le has dedicado tiempo (qué paradoja, ¿no?) o que lo has hecho con bastante atención o detenimiento. Me ha gustado, sí. Por la forma en que encaras las metáforas, los juegos de palabras, las paradojas (quizá eso sea lo mejor, las paradojas que creas en tu discurso al enfrentar vida y tiempo, están muy bien). El arranque también es muy bueno: seduce desde el principio para seguir leyendo con ganas. Sencillamente, felicidades. Me ha gustado mucho y creo que redactas muy bien.

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